comida navidadEn las fechas en las que los eventos navideños se multiplican, las comidas o cenas de empresa antes de Navidad son una costumbre muy extendida para compartir espacios fuera del trabajo, y celebrar, que siempre es bueno.

Cuando al contable de la empresa le llega la factura o ticket del encuentro gastronómico o de la cesta de navidad, surgen las dudas. ¿Son gastos deducibles?

En este post vamos a repasar cómo se deducen estas facturas.

En el Impuesto sobre sociedades ¿se puede deducir como gasto?

El artículo 14.1 de la Ley del Impuesto de Sociedades dice que no serán gastos deducibles los donativos y liberalidades, salvo los gastos de relaciones públicas con clientes o proveedores o los que, con arreglo a los usos y costumbres, se efectúen con respecto al personal de la empresa.

Es decir que si la empresa tiene por costumbre hacer una cena o comida de Navidad o entregar cestas navideñas, sí podrá incluir la factura en los gastos del ejercicio. En el caso de los autónomos, el criterio en materia de IRPF es el mismo, se considera deducible. Ojo, hay que tener en cuenta que habrá que incluir este obsequio como retribución en especie del trabajo por cuenta ajena, y realizar el correspondiente ingreso a cuenta.

Es fundamental justificar el gasto con el documento acreditativo del mismo (la factura). En esta consulta vinculante podéis ver más información.

Vale, tengo la factura ¿Y qué hago con el IVA?

En el artículo 96 del Ley de IVA se establece que no podrán ser objeto de deducción los bienes o servicios destinados a atenciones a clientes, asalariados o a terceras personas. Quedan excluidas las muestras gratuitas y los objetos publicitarios que no superen el importe de 200 euros durante el año natural a un mismo destinatario.

Es decir, que si tu empresa regala un boli serigrafiado con el logo de la compañía a un cliente, trabajador o proveedor, de este obsequio podrás deducir tanto el gasto como el IVA. Pero si es tan buen cliente, trabajador o proveedor que le regalas un jamón de pata negra, el IVA de la factura no será deducible.

Existe un límite del 1% de la cifra de negocios para deducir gastos de atenciones a clientes y proveedores, es decir los gastos que incluyas como deducibles en su conjunto no deben superar el 1% del importe de tus ventas, excluido el IVA.

Esperamos que este consejo fiscal no desanime a nuestros clientes a regalarnos el jamón, estamos aquí 🙂

Que tengáis felices fiestas y os toque a todos la lotería, aunque eso suponga pasar por caja.